martes, 28 de julio de 2009

Farewell


Y ayer se fue, dejándonos solos a mí y al laboratorio. Al menos espero que disfrute de su día bebiendo escocesamente en su nuevo gran vaso de cerveza blanca genuínamente alemán. Parece no haber sido tan mal regalo de cumpleaños.

Dijo que echaría de menos esos vasos cuando se fuese de aquí. Yo le echaré de menos a él, a sus canciones y a su escocesa manera de ser.
BSO: Mountains - Biffy Clyro

domingo, 26 de julio de 2009

¿Perfume? No, Colonia

Y vas y te levantas un día a las cuatro y media de la mañana para hacerte un trayecto de cuatro horas y media sobre raíles alemanes, llegas a la estación de Colonia, sales por la puerta y dices... ¡Ostia! ¡Una catedral! Porque Colonia es así, mú rápida. La primera en la frente según te bajas del tren.

Una catedral tan grande, tan grande que parece que te va a comer cuando la miras desde abajo, y que tiene su propio carpintero, resturador y albañiles, entre otros muchos puestos, ya que siempre hay algo roto, y andamios, y turistas pululando por la zona. La torre mide 157 metros y subirla es toda una gesta helénica si lo haces sin pausas. De hecho, vimos a una señorita cuya pausa se prolongó desde que subimos hasta que bajamos, ya que seguía descansando en el mismo recoveco, en mitad de la infinita escalera de caracol. Escalera que, según mi compañero, al bajar era muy útil para mirar escotes. Lástima que mi acrofobia (miedo a las alturas) me impidiese andar atento al tema, jejeje.

Un pflamencnödel para disfrutar la emoción y después pasar por debajo del museo de historia, ver a un señor tocando una sierra metálica y dar saltitos por las piedras del lago de un parque infantil. Un mercadillo infinito (infinito = 20 minutos de lado a lado), un vaso de cerveza blanca para el Schotte, un currywurst y un bratwurst a la brasa, (¡la pronunciación aún se me resiste!), y en camino hacia el museo del chocolate, donde todo el chocolate del que disfrutas en una onza a la entrada y dos bizcochillos en el interior (siendo el segundo de ellos un tanto ilegal, xD). Pero vale la pena para un aficionado a la vida y obra del cacao. Todo el proceso culinario, el cultivo, mercado y hasta los inicios históricos se encuentran allí. ¡Dios bendiga a los Olmecas, Mayas y Aztecas! Y también a las junglas tropicales falsas. Qué agradable es sentirse como en casa aunque sólo sea por unos segundos.

Y entonces nos lanzamos a la caza del bar con música pero sin música, cuyo nombre y dirección desconocíamos, donde la madre de alguien había estado hacía 25 años. Pero no por ello dejaba de incitarnos a buscarlo, obviamente. Finalmente lo encontramos, por imposible que parezca, y aunque en un principio el resultado del nombre fue negativo (Papa Joe's), resultó que no era el nombre original (Klimperkasten). La búsqueda fructífera nos la recompensamos con unas Kölsch (cerveza típica de Colonia) y viendo tocar el acordeón y la tuba a los muñecos del bar ("música pero sin música"). Encantador.

Por último descubrimos una Colonia diferente, capital universal de las despedidas de solteros de toda Alemania, e intentamos terminar de ver el interior de la catedral. Lástima que los cristianos estuvieran de rezos y nos lo impidieran. Otra vez será. Porque yo quiero volver. Quiero. Quiero.



lunes, 20 de julio de 2009

Taking care of business


- ¿Y qué haces en tu trabajo?

- Caos.


















BSO: Taking care of business - Bachman-Turner Overdrive

Innovando en la cocina



- Dos cebollas
- Medio pimiento rojo
- Medio pimiento verde
- Medio pimiento amarillo
- Dos melocotones
- Una rebanada de pan de molde
- Cinco salchichas
- Schorle rojo
- Mantequilla con especias
- Sal



Parece imposible, pero acompañado de arroz, estaba buenísimo.
¡Viva Alemania y la cocina de la improvisación!

martes, 14 de julio de 2009

Amante

Me estremece
cómo vibras
si mis dedos se deslizan
por tus rincones más ocultos
y afilados.

Me estremece,
si respiras,
la brusca y enfermiza,
violenta y pasiva espera de
mis manos.

Me ahoga,
prácticamente me duele.

Tu pausa es mi castigo, mi anhelo;
tu gemido, el ansia perpetua
de tener más de ti.

Si sucumbo al frenesí
no hay convulsión más perfecta
que la de tu intensa manera de amarme.
(14-07-2009)

lunes, 13 de julio de 2009

El tío Tom

El tío Tom es un amable escocés, más escocés que Escocia y que las faldas a cuadros de Mel Gibson, aunque no las use porque son caras, no se pinte la cara de azul, ni grite "libertaaaaaaaaad". Pelirrojo, pecoso y de recio acento, su sabiduría respecto a la cerveza, sus conocimientos básicos sobre alemán de superviviencia y su resistencia a la climatología adversa (ya que para los escoceses, la lluvia si no inunda, no es lluvia) son tan sólo algunas de sus múltiples virtudes. A él le debemos una agradable acogida laboral y 3 semanas de basto aprendizaje y escaso aburrimiento.

Galardonado con el premio al mayor destripador ortográfico de mi nombre de pila, el tío Tom puede jactarse también de los nobles y distinguidos títulos de celestino pasivo, malabarista imperial y engullidor voráz número uno entre los becarios internacionales. Su capacidad docente podría ser considerada como muy superior a la media, ya que aparte de la lengua anglosajona, sus variantes dialécticas y el bello arte de liar cigarrillos, el tío Tom nos ha enseñado:

- Matemáticas: "Look around you"
- A sus amigos (y esto es verídico): "Pockets - The Final Countdown"
- Canciones escocesas de peculiar gramática y versátil uso como, por ejemplo, apoyo a deportes etílicos: "Killiecrankie"

Ojalá no tuvieras que irte tío Tom. Te echaré de menos.