jueves, 9 de julio de 2009

Sobre ruedas

¡Tenemos bicis! Y parece que sigo cumpliendo mi palabra a la vez que demuestro mis grandes dotes lectivas. Me encanta que me lo agradezcan, pero más aún compartir "kaffes und küches", pizzas con "¡¡ALCACHOFAS!!", inquietudes diversas y promesas sobre Zaratustra. ¡Y las rarezas! Me encantan las rarezas. inesperadas. ¿Lo último? Que un camarero italiano me diga que tengo cara de español. Pero ha sido genial preguntar y pedir en castellano. He olvidado la propina, una lástima. Ya le daré el doble otro día de aquestos. ¡Prego!

Y os presento a mi nueva bici, frente a mi nueva casa. Será mi incansable compañera durante los próximos dos meses. He pensado en llamarla "Bicky", en honor a mi hermanita en la distancia, y al susodicho término coloquial técnico en el idioma anglosajón.

¿Cómo va todo?
Sobre ruedas.

martes, 7 de julio de 2009

Ebru

Compañía intelectual

Bastoncito mágico abrepuertas:
### 1 firma

Hallazgo de la "rueda cuadrada":
### 12 meses de experiencia en controladores digitales

Libertad a las 16 horas:
### 1 teoría filosófica ("rueda cuadrada")

Esperar media hora frente al Mensa:
### 1 cara de gilipollas

Paseo por Emden en camiseta en un día ventoso:
### 3 estornudos

"Así habló Zaratustra", traducción al inglés:
### 1 frase amable en correcto alemán
### 2 frases amables en correcto inglés

Provocar interés musical:
### 1 curiosidad histórica (Beatles y vinilo)
### 2 afinidades artísticas (Eddie Vedder)

Cigarrillos y botellas de agua:
### 2 vueltas ágiles alrededor del ALDI

"Kaffee und eis-küche" (café y tarta helada):
### 6 euros + propina

Posible puesto de profesor de oficio:
### 1 necesidad alemana imperante con ruedas
### 2 utilidades para un mismo crimen

Conversación multitemática frente al mar:
### 1 banco mojado frente al puerto

Encontrar compañía intelectual:
### NO TIENE PRECIO

lunes, 6 de julio de 2009

Café turco

Primer día de encuentro con mi futuro. Profesionalmente, como si no hubiera salido de casa. ¿Lo demás? Una gozada a pequeña escala. Somos poquitos en este pequeño poblado al que llaman ciudad. Pero no importa, nos hemos caído muy bien. ¡Y el jueves tendremos bicicletas! ¡Yuju!

Anécdota del día: el café. En Alemania es muy típica la combinación café+pastel ("kaffee und kuche"). El señor organizador decidió que la mejor manera de conocernos era esa. La mitad a pro pasteles, la otra, que prepare el brebaje. Para variar, sólo un servidor se lanzó. Yo creía poseer conocimientos cafeteriles, ¿vale? Bueno, yo y la chica turca, que se prestó amablemente como pinche de cocina. La cafetera no resultó tan colaborativa, y se divirtió con nuestra paciencia mediante hermosas fugas de agua. Finalmente encontramos la piedra filosofal de la cafeína. Cierto consenso sobre la cantidad de café: ¿mucho? ¿poco? ¡Probemos! Resultó un tanto cargado (oscuro como el demonio), y el señor organizador reclamó una segunda tanda de café delicado. Al verme ocupado con las benditas fugas, decidió intervenir pero... ¿qué ocurre cuando subestimas al enemigo? Que le das la vuelta al cubito del agua y la lías parda. Hubo mosqueo durante unos 10 minutos. Luego todo volvió a la normalidad.

Pero ya no me deja acercarme a la cafetera...

domingo, 5 de julio de 2009

Me encanta


Me encanta poder ser yo mismo allí a donde voy.



















viernes, 3 de julio de 2009

¿Hay algo más alemán que ir a 150 en un Mercedes?


Grandísima llegada. Increíble, agotadora y mítica.


Habiendo dormido 3 horas para luchar contra la tiranía de la gravedad que, aliada vilmente con los señores de los avioncitos, no quería dejarme ser feliz, empecé mi odisea hacia el Este, y acabé dormido con las piernas sobre mis maletas en el banco de un aeropuerto. Horas de espera, horas de estudio germano, horas de llamadas ligeras, horas de botellas de agua de precios prohibitivos y horas de bancos de aeropuerto del Este.

Embarcado en mi segundo vuelo del día con la fija idea de dormir plácidamente, encontreme con la feliz carita de una encantadora alborotadora de 11 meses llamada Lieke. Su madre, cuya conversación era un tanto más inteligible, terminó contándome la vida y milagros de la zona hacia la que me dirigía. Al saber que mi trayecto incluía un aterrizaje, un tranvía, un tren, un transbordo y otro tren, decidió unilateralmente reducirlo a un coche y un tren. Así fue como acabé recorriendo a lomos de un Mercedes las míticas carreteras alemanas, de frondosos decorados verdes y modernos gigantes quijotescos. Impagable. Gracias Kerstin, una y mil veces.

Hoy ha sido un nuevo día, de aprendizaje y memorización. Un día en que la cara se me ha iluminado al dar un paso en un salón y mirar con los ojos como platos a un piano de cola, que es la prueba inequívoca de que, o bien Dios existe, o Matrix me mima demasiado.

Y como viajar es comer, ¿qué ha sido de la gastronomía? Llegar más temprano de la cuenta me obligó a superar un gran desafío: pedir algo no muy chungo en un chino. Unos tallarines fritos con ternera tienen mucho mérito, si consigues pedirlos en alemán. Hoy ha resultado menos exótico. El pan alemán es una gozada para desayunar. Y para el almuerzo recomiendo "Currywurst". Eso sí, cuidado con el agua. En su versión sensata (sin gas) escasea. Benditas las tiendas que no sólo tienen agua insensata.

De todas formas, no hay de qué quejarse. Creo que va a encantarme este verano.
BSO: Currywurst - Herbert Groenemeyer

miércoles, 1 de julio de 2009

Lo que veré

Esta mañana he pagado los 2 euros con 88 céntimos que aún me separaban de uno de mis sueños más ambiciosos. Un sueño que ha superado con creces todas las expectativas. Un sueño que me ha provocado cientos de sonrisas.

Éste ha sido un año genial. Extremadamente curioso e interesante. Han ocurrido cosas que no me esperaba y han habido alegrías numerosas. Sin embargo, algo que me enorgullece muchísimo es pensar que la mayor parte de esas situaciones han sido debidas a mi audacia, mi confianza y mi esfuerzo. La suerte ha tenido poco que ver, muy poco, y eso me encanta.

Aun así, no todo ha sido perfecto. Hay cosas que no han llegado a ser tan increíbles como yo hubiese querido. Precisamente las que menos dependían de mí. De hecho, hace tiempo que me planteé qué sería más sensato, menos egoísta, qué prefería que saliese adelante. Lo pensé fríamente y lo tuve muy claro, aunque he de reconocer que con sentimientos encontrados. Finalmente ocurrió, pero no importa, porque hay cosas mucho más importantes por las que seguir adelante. Por ejemplo, 2 euros con 88 céntimos de felicidad, orgullo y esperanza, porque sé que el año que viene, será mucho mejor.

Seguiré fabricando mi realidad. Lo que veré será lo que yo decida, lo que yo quiera.

A la sombra de mi sombra
me estoy haciendo un sombrero;
sombrero de largas pajas
que he recogido del suelo.
Lo haré con el ala ancha,
que casi llegue hasta el cielo
pa' muchas veces no ver
las cosas que ver no quiero.

No quiero ver injusticias ni miserias;
no quiero ver militares ni princesas;
no quiero ver dictaduras ni pobrezas;
no quier ver religiones ricas, ni reinas.
Que sólo quiero yo ver a los pobres sin miseria;
a los ricos sin dinero desnudos en esta tierra;
a infinitos corazones unidos por el amor
y unidos contra la guerra.

A la sombra de mi sombra
me estoy haciendo un sombrero
pero voy a dejar de hacerlo
para luchar con dos güevos.

(A la sombra de mi sombra - Extrechinato y tú)